miércoles, 8 de abril de 2009

El niño suicida del zoo de la Magdalena

Como algunos sabréis, hace unas semanas estuve en Santander. Al volver recopilé las fotos de las cámaras de la gente con la que compartí esa semana y empecé a desechar las que estaban repetidas, borrosas, desenfocadas, aquellas en las que salía mal... en definitiva, fotos que no quería volver a ver.

El procedimiento de criba siempre es el mismo: Con un dedo voy pasando las fotos y con otro voy eliminando. Cuando las fotos son mías el tiempo de decisión ante la permanencia o la supresión de una imagen puede variar; pero cuando se trata de fotos ajenas, ametrallar sobre la tecla "Supr" es un reflejo casi instantáneo.

Estaba inmersa en esta tarea cuando al borrar una imagen que había permanecido en pantalla una milésima de segundo, me di cuenta de que ahí había un detalle que se me había pasado por alto. Había algo de interés en esa foto, una buena propina. Recuperé la imagen para ver de qué se trataba y di con El niño suicida del zoo de la Magdalena. El propietario de la cámara había preparado a la perfección su magnífica foto a la barandilla del zoo cuando el niño suicida entró en el encuadre, quedando retratado el momento previo de lo que podría haber sido su muerte.

Mientras tanto, yo estaba fuera del marco de la fotografía, disfrutando de su descenso en una motoreta de juguete que iba acelerando su trayectoria hacia una cartera de posibilidades que yo iba barajeando:

a) De boca contra los adoquines
b) De boca contra la barandilla
c) De boca contra la fosa de los leones marinos

Pero una señora salió corriendo y se precipitó sobre el enano.

Aguafiestas.

el niño suicida
Clic.

6 comentarios:

Luis R. Álvarez dijo...

Me ha gustado esta fantasía.

Nesta dijo...

Maldita señora...

Mel dijo...

Quien quiera que sea el fotógrafo, tiene una pierna más larga que la otra, o tiene la linea del horizonte perdida...

O acaso es que la tierra se inclinó un momento para conseguir que el niño suicida llevase a cabo su destino.

Guillem Pérez dijo...

Anda, yo estuve allí. Pero no, no vi ningún niño suicida...mala suerte. Supongo.

Perla del Turia dijo...

Desde luego al crío se le ve la determinación de las gemelas en triciclo de "El resplandor". Con su capuchita roja y todo... ¡Lástima de señora!

oportunidad de negocios dijo...

pufff, que estuvo cerca!!!

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