viernes, 31 de octubre de 2008

¿Es que no hay más imágenes de calabazas? (actualizado)

Llevo todo el día topando con imágenes de calabazas en Internet. Topándome con las mismas imágenes de calabazas:



En realidad no me pareció demasiado raro haber visto esa misma foto en un par o tres de sitios, pero al llegar a casa me he encontrado con ésto en el buzón:



Sí, todos sabemos que nadie pasa de la segunda página de búsqueda de google image, ni de google en general, pero ¿ni siquiera para una publicación?



Ya puestos a robar fotos, igual es mejor cogerlas de algún banco de imágenes, ¿no? Para que sólo se pueda dar cuenta el propietario o alguno de sus contactos, digo.


pumpkin face

jueves, 30 de octubre de 2008

El día que una desconocida se coló en mi piso

Como la mayoría sabréis, hace apenas una semana me encontraba disfrutando de la dieta atlántica, cuya receta se sustenta en una fórmula muy simple: minúsculos perritos calientes y grotescos Bic Macs y bebidas to-go.


Me avergüenza que durante mi estancia en NY le haya cortado súbitamente el grifo al blog, dejando su supervivencia en vuestras manos (gracias, por cierto, con ese post batí mi récord de comentarios), así que voy a intentar subsanar mi sentimiento de culpa explicándoos con todo lujo de detalle LA ANÉCDOTA del viaje. LA ANÉCDOTA, en mayúsculas, porque siempre hay varias, pero sólo hay una que cunda lo suficiente como para no tener que explicar nada más cuando te preguntan “¿Qué tal el viaje? ¡Cuéntamelo todo!”.



Ahí va:




Ahí, ahí, vivía yo. En la del centro.


Sur de Harlem, en la noche del miércoles 8 de octubre. Cogí mi lista de “items to buy in NYC” y decidí que había llegado el momento de tachar otro artículo; así que a eso de las 22h, realicé el pedido on-line de mi nuevo “IPod nano-chromatic Product Red Edition de 8gb grabado en la parte trasera” en apple.com, donde ponía que el envío se haría efectivo en 24h. Estaba cansada, así que a las 12 me acosté.


Entre ensoñaciones, oí como Rodrigo, mi compañero de piso Brasileño, abría la puerta de casa y conversaba con una mujer cuya voz tenía el tono propio de las mujeres del barrio. Lo único que pude distinguir fue que ella le decía Gimmie more y él le respondía No, I can’t. Me sonó raro, pero no le di mayor importancia; los ojos se me estaban empezando a voltear hacia las córneas.


Estaba en plena fase REM cuando de repente sonó el interfono. ¿Será la entrega de Apple? ¿Qué hora es? 6:00 am. Es improbable, pero por si acaso prefiero levantarme ahora a quedarme mañana todo el día en casa esperando.


Salí de mi cuarto ataviada con uno de mis siempre ridículos pijamas y cuando descolgué el interfono, no contestó nadie. Volvió a sonar, volví a contestar pero no obtuve respuesta. Qué tonta, si el micrófono no funciona.


Salí del piso y bajé las escaleras del 2º al 1er piso (planta baja). Cuando estaba bajando el último tramo de escalones, todos ellos de un paso, vi que ya en la segunda puerta de acceso al edificio había una chica negra agitando un manojo de llaves mientras me decía, algo alborotada, que le abriera la puerta porque “no sabía qué le pasaba a la llave y no podía abrir”. Todo esto en inglés.


Todavía no he visto a la chica que vive en el 1º. Debe ser ella, me dije. Así que le abrí la puerta. Me dio las gracias y acto seguido cogió el móvil que Larry, nuestro casero, nos dejaba justo en la entrada para que pudiéramos localizarle ¿Va a llamar a Larry a estas horas para decírselo? – pensé – pero empezó a subir las escaleras. Espera. No va al primer piso. ¿Vivirá en el 3º?.


Efectivamente, no. Empujó la puerta de mi apartamento (si no la cierras por fuera con llave, o por dentro, se queda abierta) y entró. Yo iba tras ella diciéndole en un inglés mañanero “Where you going? That’s my appartment!” a lo que respondió con un gruñido que emitió mientras se metía directamente en la habitación de Rodrigo.


Soy de esas personas cuya respuesta ante situaciones inesperadas es quedarse parada sin saber qué hacer. Así que me quedé plantada frente a la puerta de Rodrigo durante un buen rato, esperando a que pasara algo –más–, para reaccionar. Un grito, un disparo, ¡algo!


Me sentí tan avergonzada por estar ahí esperando en el pasillo en vez de irrumpir en la habitación de Rodrigo, que decidí aprovechar el tiempo y meterme en mi cuarto para despertar a mi compañera y explicarle, mientras tanto, lo que estaba pasando. Justo en ese momento, oímos a Rodrigo gritar con voz ahogada: “What are you doing here?! You gotta go! You gotta go!!!”. Nos quedamos las dos en silencio, inmóviles y concentradas en reorientar las orejas para tratar de oír mejor; y cuando cesaron las voces y sólo se oía la respiración fuertemente entrecortada de Rodrigo, le dije a Eli: “Habrá que salir a ver qué ha pasado, ¿no?”.




lunes, 27 de octubre de 2008

Frases absurdas (32)

Descifrando un dibujo parecido a éste:
"They're playing Trivial Prosciutto"

("Están jugando al Trivial Prosciutto")


Jordi y Patricil dixit, al unísono, en octubre de 2008.

sábado, 4 de octubre de 2008

3 semanas de abstinencia

No me refiero a abstinencia sexual; eso, viniendo de mí, no tendría ningún mérito. Hablo de abstinencia Bloggeril, ya que voy a pasar 3 semanas en NY gracias a otra beca del Ministerio (me estoy volviendo monotemática) para hacer un curso de inglés; por lo que tendré que compaginar las clases de 5 horas diarias con una jornada laboral de 4 horas y aderezarlo todo con las visitas a la ciudad, estrenando mis pequeñas joyas (1, 2); y ponerle la guinda al pastel con las labores propias del consumismo.

Para más inri, mi tutora de prácticas pretendía que empezara a redactar la memoria en mi estancia en la ciudad del Campofrío. Aún así, seguro que en mi afán de procrastinación alguna imagen del absurdo dejaré caer por aquí.

Una de estas puertas será la de mi hogar, las próximas 3 semanas.


Mientras tanto, dejo a continuación algunas teorías y críticas que escribí en episodios anteriores:



Y por si queréis ver también algún extra, ahí va un texto más elaborado que escribí para el wiki del libro Planeta Web 2.0, inteligencia colectiva o medios fast-food:



Deseadme un leve jet-lag (mañana es el día).

jueves, 2 de octubre de 2008

La tipografía corporativa del MEC

Javi de blogatclock me ha pasado otra solicitud de beca del Ministerio de Educación y Cultura.

Cuidado, es muy posible que entre la Comic Sans en blanco, el sombreado también en blanco (podéis ampliar la imagen para apreciarlo mejor) y el fondo amarillo; se os derritan las retinas:

tipografía corporativa del mec
Vaya, ¿así que ésta solicitud no vale para pedir una beca en el parvulario?



Podéis ver el pdf íntegro aquí.

Frases absurdas (31)

"Quien me da, recibe"

Patricil dixit en julio de 2007.

miércoles, 1 de octubre de 2008

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